Preguntas frecuentes

¿Debería comprar la rígida o la blanda?

Piensa en la distancia que vas a recorrer con ella. Las paredes rígidas conservan el hielo durante mucho más tiempo y soportan peso encima, por lo que son ideales para el maletero del coche y para todo un fin de semana. Las blandas pesan menos, se llevan al hombro y se pliegan cuando están vacías, por lo que resultan más prácticas para todo lo demás.

Neveras Stanley 1913

Una nevera se juzga por una cosa: cuánto dura el hielo. Todo lo demás es comodidad.

En nuestros modelos, lo primero es la capacidad; después, que resulten cómodos de transportar. Hay dos formatos, y elegir entre uno y otro es mucho más sencillo de lo que parece.

Nevera rígida o bolsa térmica

Una nevera portátil es rígida

Paredes gruesas con aislamiento, una tapa hermética y la resistencia necesaria para sentarte encima, apilarla o sujetarla en el maletero. Conserva el hielo durante mucho más tiempo que cualquier bolsa, protege el contenido para que nada se aplaste y es la opción ideal para un fin de semana.

Una bolsa térmica es blanda y flexible

Más ligera, más fácil de llevar al hombro y se pliega cuando está vacía. No iguala a una nevera rígida en conservación del frío, pero para un pícnic, un día de playa o una compra rápida en el supermercado, es la que de verdad te llevarás contigo.

Si vas a cargar con ella más de unos cientos de metros, una opción flexible es la mejor elección. Si va a quedarse en el coche, elige una nevera rígida.

Cuánto dura el hielo de verdad

Las cifras de conservación del hielo siempre dependen de ciertas condiciones, y esas condiciones importan más que el número en sí.

Una nevera conserva el hielo durante más tiempo si ya está fría al llenarla, va bien llena, lleva más hielo del que crees necesario y se abre lo menos posible, siempre lejos del sol directo. La misma nevera que puede aguantar días a la sombra durará mucho menos si está abierta en una playa en pleno agosto.

Así que el consejo práctico no tiene mucho glamour. Enfríala la noche anterior si puedes. Aprovecha bien todo el espacio. Ábrela lo menos posible.

Neveras pequeñas y minineveras

No hace falta llevar una nevera grande para cualquier plan. En una pequeña puedes llevar la comida de dos personas, unas bebidas para la tarde o todo lo necesario para el día, y guardarla en espacios donde una grande sería demasiado aparatosa.

Si lo que realmente quieres es una bebida fría para todo el día, en lugar de un recipiente para varias, necesitas otro producto. Una botella de agua con aislamiento al vacío o un tumbler hacen ese trabajo mejor que cualquier nevera portátil, porque el aislamiento al vacío mantiene la temperatura en vez de limitarse a ralentizar su pérdida.

Pícnics, camping y el maletero del coche

Pícnics, festivales, campings, pesca, viajes largos en coche y el maletero que acaba llevando de todo. Una nevera demuestra lo que vale cuando no hay frigorífico y el día dura más de unas horas.

Para la comida que necesita mantenerse caliente en lugar de fría, el mismo principio funciona a la inversa. Nuestros recipientes para alimentos y nuestras opciones térmicas mantienen una comida caliente durante horas sin electricidad. Y las placas de hielo están junto al resto de las piezas pequeñas.

Para toda la vida

Las piezas que fallan en una nevera portátil barata son la bisagra, el cierre y la junta, y las tres fallan de la misma manera: la tapa deja de cerrar bien y el aislamiento deja de importar.

Ahí es donde invertimos en nuestros productos, y por eso defendemos la misma idea que con el acero. Un objeto hecho para repararse y usarse durante años es distinto de otro que se sustituye cada dos veranos.

Completa tu colección

Las neveras y las bolsas térmicas cubren todo lo relacionado con el frío. En Bolsas encontrarás opciones para llevar todo lo demás, y en la colección completa puedes ver toda la gama.