Preguntas frecuentes
Un shaker es una botella diseñada para mezclar polvos con líquido sin dejar grumos. Un shaker de proteínas es lo mismo, y se usa para polvos de proteínas, preentrenamiento o recuperación. Un shaker térmico también mantiene la bebida fría, algo que uno de plástico no hace.
Añade primero el líquido, luego el polvo, cierra la tapa por completo y agita de diez a quince segundos. Añadir primero el líquido es en lo que la mayoría se equivoca, y es la razón por la que el polvo se queda pegado a la base. Con este shaker puedes llevar el polvo en la base desmontable y añadirlo cuando estés listo.
Una botella de agua solo tiene que contener líquido. Un shaker, además, tiene que mezclarlo, así que la tapa debe cerrar con la seguridad suficiente para poder agitarlo y el interior tiene que desmontarse bien para limpiarlo a fondo después.
Antes de elegir, piensa en el uso que le vas a dar. Que tenga la capacidad que necesitas, que mantenga la temperatura si no vas a beber al momento y que sea fácil de limpiar si va a formar parte de tu rutina diaria.
Para obtener más consejos, lee la guía Cómo elegir un shaker de proteínas.
Los shakers de Stanley 1913 están diseñados para ayudarte a mezclar polvos y líquidos de forma más eficaz, creando una consistencia más suave y ayudando a reducir los grumos al preparar bebidas de proteínas y de recuperación.
Sí, las Shaker Bottles de Stanley 1913 están fabricadas con materiales sin BPA y tienen una construcción duradera, para que puedas usarlas con total tranquilidad, ya sea en el gimnasio, en el trabajo o dondequiera que vayas.
Sí. Mucha gente usa hielo para mantener los batidos y las bebidas de hidratación más fríos durante más tiempo. El diseño de abertura ancha también facilita añadir ingredientes y limpiar la botella después.
Sí. Puedes usarlo para preparar electrolitos, mezclas de vegetales en polvo, sustitutivos de comidas, smoothies o simplemente para transportar agua. La base desmontable también resulta muy práctica para llevar una medida de cualquiera de estos productos por separado.
Sí. Todos los colores tienen el mismo acero, el mismo aislamiento y la misma tapa. Solo el acabado es diferente.
Una limpieza frecuente ayuda a mantener el rendimiento y la frescura. Si buscas instrucciones de limpieza detalladas, recomendaciones de cuidado y una guía paso a paso, visita nuestra guía Cómo limpiar tu Stanley 1913.
Sí, tanto la base como la tapa se desmontan para poder limpiar todas las piezas. Enjuágalo inmediatamente después de usarlo, porque así evitas el olor en lugar de tener que eliminarlo más tarde. Para obtener instrucciones específicas de cuidado y buenas prácticas, consulta nuestro artículo Cómo limpiar tu Stanley 1913.
Llénalo hasta la mitad con agua caliente, añade una cucharadita de bicarbonato y un chorrito de vinagre blanco, y deja que haga espuma. Déjalo en remojo unas horas o toda la noche y, después, lávalo como de costumbre con agua templada y un jabón suave. Los restos de proteína suelen ser los principales responsables y se eliminan mucho mejor dejándolos en remojo que frotando.
Sí. Mucha gente lo usa para llevar agua de camino al gimnasio y como shaker de camino a casa. Para eso sirve la base desmontable.